
Fiat está resurgiendo de sus cenizas, es algo que ya se sabe. Desde el Grande Punto, las cosas han ido yendo a mucho mejor, tal es el caso que se preparan más modelos que sigan la línea del pequeño compacto, y que también siga la del éxito, con esperanza.
El Grande Punto se podría decir que ha sido la chispa que ha encendido la mecha, la mecha que lleva al éxito y que poco a poco se va acabando… En el horizonte, vemos un renacimiento del Fiat 500 que está siendo acogido de excelente manera por todo el mundo, ¡Qué mejor para conseguir ventas! El renacer de una leyenda del automóvil, algo que, gracias a su historia, limpie la imagen actual de Fiat en países con España -aún muy distorsionada, lamentablemente-.
Por otra parte, tenemos al nuevo Fiat Linea, la variante sedán -pero no por eso, modelo nuevo- del -por ahora- pequeñín de la casa, el Punto, y que planea seguir sus pasos, algo que, no tenemos la certeza de si ocurrirá.
En el apartado estético vemos una línea bastante conseguida, ideal para una berlina media, que cuenta con un frontal ligeramente modificado de su variante original y con una trasera que no decepciona para nada; la parte trasera es sin duda la que más problemas de cabeza puede haber dado, pues es difícil hacer algo bien a la hora de sacar una berlina derivada de un compacto.









