Santana Motors regresa a la primera línea del mercado con el Santana Cajal, un todoterreno de enfoque puro que se convertirá en el segundo modelo de su nueva etapa tras la pick-up 400. Este modelo supone un movimiento muy ambicioso para la firma española, ya que entra de lleno en el competitivo segmento de los SUV grandes y los todoterrenos con una propuesta de tracción total permanente. Su presentación oficial tendrá lugar en Linares (Jaén) a lo largo de este mes de julio de 2026.
Nacido del acuerdo de colaboración con el gigante automovilístico chino BAIC, el modelo se producirá a partir de kits parcialmente desmontados que se terminarán de ensamblar en la planta jiennense de Linares. Con 4,7 metros de longitud, 1,9 metros de anchura y 1,9 metros de altura, el Cajal ofrece una distancia entre ejes de 2,7 metros. Su denominación estrena una línea de nombres que rendirán homenaje a la historia y territorios de España; en este caso, al médico Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1906.

Estéticamente, el modelo apuesta por formas rectilíneas que recuerdan a todoterrenos tradicionales de diseño «tipo caja». El parentesco técnico con los modelos de BAIC, como el BJ40 o B40 Pro, anticipa una estructura robusta de chasis de largueros y travesaños fabricado en un 52% en acero de alta resistencia. El exterior cuenta con protecciones de plástico sin pintar en los bajos, faros cuadrangulares de LED, ventanillas sin marco y un portón trasero de apertura lateral tipo libro con la rueda de repuesto expuesta, cuya luneta se abre hacia arriba de forma independiente.
La gama mecánica inicial estará compuesta por motores de gasolina y diésel, asociados siempre a un cambio automático y a la tracción total permanente de serie. En el modelo de origen, el bloque diésel de 2,0 litros rinde 163 CV, mientras que el gasolina 2.0T ofrece 245 CV. Más adelante, la oferta sumará una variante eléctrica de autonomía extendida, un sistema de propulsión donde el motor térmico actúa solo como generador. Las capacidades off-road prometen ser notables gracias a una altura libre al suelo de 22 centímetros y una capacidad de remolque de hasta 2.500 kilos.

El habitáculo, homologado para cinco ocupantes, destaca por combinar la digitalización con una destacada funcionalidad. Dispone de botones físicos para las funciones principales, palanca de cambios en la consola central y tres pantallas, incluyendo un doble display central que llega a las 12,8 pulgadas. La dotación interior se anuncia completa con tapicería de microfibra, asientos eléctricos con memoria y masaje, calefacción y ventilación en todas las plazas, además de techo panorámico de cristal y un sistema de giro cerrado para maniobras complejas.
El Santana Cajal iniciará su comercialización oficial durante la segunda mitad del año.







