El especialista alemán ABT celebra su 130 aniversario transformando al Audi RS 3 Sportback en una bestia de 630 CV y producción limitada a solo 30 unidades. Esta edición especial rinde homenaje al icónico motor de cinco cilindros antes del fin de su producción previsto para 2027.
La gran novedad reside en las profundas modificaciones mecánicas del bloque de 2.5 litros, que elevan su potencia desde los 400 CV de serie hasta unos contundentes 630 CV y un par motor de 700 Nm. Para lograrlo, el preparador incorpora un nuevo turbocompresor, un intercooler optimizado y el innovador sistema IWI de inyección indirecta de agua y etanol. Esta tecnología refrigera la cámara de combustión para garantizar un rendimiento constante y una velocidad máxima de 300 km/h.

Estéticamente, el conjunto se distingue por un kit aerodinámico de fibra de carbono brillante que incluye un splitter delantero con el logotipo del modelo, un difusor trasero y cuatro salidas de escape de 95 milímetros en acabado mate. El exterior se completa con unas llantas forjadas de 20 pulgadas en tono dorado satinado y una suspensión deportiva regulable en altura con estabilizadoras específicas.
El habitáculo mantiene la exclusividad mediante asientos delanteros bordados con logotipos de la marca, umbrales de puerta iluminados, un botón de arranque personalizado y una placa identificativa numerada en el salpicadero.

El paquete de modificaciones se comercializa por 58.000 euros, a los que hay que sumar 9.500 euros en concepto de instalación y homologación TÜV, situando el precio total del coche cerca de los 200.000 euros.







