El especialista alemán ABT Sportsline radicaliza el SUV español con la presentación del ABT Cupra Formentor VZ5 635. Esta preparación exprime el conocido bloque de cinco cilindros mediante un innovador sistema de inyección, convirtiéndose en una pieza de coleccionista limitada a solo 30 coches para todo el mundo.
La base de este proyecto es el motor TSI de 2.5 litros turboalimentado que de fábrica entrega 390 CV y 480 Nm de par. Los ingenieros han descartado un ajuste electrónico convencional para rediseñar la mecánica por completo a través del paquete ABT Power R. El cambio principal radica en la adopción de un turbocompresor específico, un intercooler adaptado y un inédito sistema de inyección indirecta, denominado IWI. Esta tecnología introduce una mezcla de agua y etanol justo antes de los cuerpos de mariposa para enfriar el interior, aumentar la densidad de oxígeno en la cámara de combustión y alcanzar así unos contundentes 635 CV y 700 Nm de par motor.
Semejante salto en la potencia del motor, gestionado por una caja de cambios automática DSG de doble embrague de siete velocidades con tracción total, catapulta al coche hasta los 300 km/h de velocidad máxima. Para asegurar que el rendimiento no decaiga bajo exigencias extremas, una unidad electrónica exclusiva vigila constantemente el nivel del líquido IWI mediante un sensor. Quien va al volante puede consultar tanto este parámetro como otros datos telemetricos en tiempo real a través de la aplicación móvil myABT.

Un incremento de fuerza de esta magnitud requiere un chasis capaz de digerirlo sobre el asfalto con plenas garantías. Por ello, la arquitectura original se ha sustituido por una suspensión deportiva regulable de tipo coilover y unas barras estabilizadoras específicas. Este esquema permite configurar de forma independiente la compresión y el rebote, partiendo de una puesta a punto inicial afinada en el trazado de Nürburgring Nordschleife para clavar el vehículo al suelo y agilizar el paso por curva.
En el plano visual, el diseño exterior mantiene las proporciones musculosas del modelo de serie, pero añade un kit aerodinámico enfocado en mejorar su agresividad sin estridencias. Destacan los embellecedores frontales en color negro brillante para las entradas de aire, unas extensiones en el difusor trasero y un alerón posterior rematado en el mismo acabado. El habitáculo refleja la exclusividad del conjunto con detalles sutiles, como el tapón del botón de arranque con el logotipo de la marca, alfombrillas bordadas y una placa con la inscripción «1 of 30» grabada en la rejilla de ventilación.
La producción total se ceñirá a 30 ejemplares a nivel global para conmemorar los 130 años de trayectoria de la empresa, una cifra ínfima frente a las 4.000 unidades que compusieron la tirada del VZ5 estándar. El modelo se distribuirá a través de la red oficial de concesionarios en Alemania, Suiza, Austria y el Reino Unido. Aunque la tarifa final se mantiene en reserva, su coste superará de largo los 70.290 euros que cuesta el modelo original en España, justificando su precio en el hecho de ser una configuración técnica irrepetible en la historia del fabricante.





