El futuro del 2.5 TFSI de cinco cilindros de Audi vuelve a estar abierto. Aunque su producción europea está prevista que termine a mediados de 2027, Audi Sport confirma que sigue evaluando alternativas para mantener con vida un motor que actualmente no cumple la normativa Euro 7.
El principal obstáculo es económico. Adaptar el 2.5 turboalimentado a las nuevas exigencias de emisiones requiere una inversión que Audi debe justificar para una mecánica utilizada actualmente por el RS3, un modelo de volumen limitado. Sin embargo, el responsable de Audi Sport, Rolf Michl, ha explicado a Autocar que las evaluaciones continúan y ha destacado tanto el significado histórico como el carácter propio de este motor.
“Somos muy conscientes del significado histórico del cinco cilindros”, señaló Michl. El directivo añadió que tiene una relación personal con esta mecánica y la calificó como “muy característica” y profundamente ligada a la historia de Audi. Sus palabras contrastan con las señales anteriores de la compañía, que apuntaban a que la inversión necesaria para adecuar el motor a Euro 7 no resultaba justificable.
La incógnita afecta también directamente al futuro del Audi RS3. Michl considera que el compacto desempeña un papel importante como puerta de entrada a la gama RS y confirmó que existen negociaciones sobre una próxima generación. No obstante, Audi todavía no ha tomado una decisión y mantiene el proyecto en fase de evaluación junto con Audi AG.

Una posible solución mencionada alrededor del 2.5 TFSI sería recurrir a la hibridación. Esta opción podría facilitar la continuidad del cinco cilindros, aunque las fuentes señalan también dos inconvenientes: elevaría el coste y el peso y obligaría a amortizar el desarrollo sobre una producción relativamente pequeña. Otra posibilidad sería extender esta mecánica a más modelos para repartir la inversión, pero no existe por ahora ninguna confirmación de que Audi vaya a hacerlo.
El escenario inmediato tampoco implica una desaparición total. Audi confirmó previamente a Motor1 que el RS3 continuará comercializándose fuera de Europa en mercados con normativas de emisiones menos restrictivas, manteniendo allí en producción el motor de 2,5 litros. Para Europa, en cambio, está previsto que la fabricación termine a mediados de 2027 bajo las condiciones actuales.
Por tanto, el cinco cilindros de Audi no tiene asegurada una nueva generación, pero tampoco está definitivamente sentenciado. La decisión dependerá de si Audi encuentra una fórmula que permita asumir el coste de adaptar una de sus mecánicas más características a Euro 7 y, al mismo tiempo, dar continuidad al RS3 dentro de la gama Audi Sport.
Vía: Autocar