Caterham da un paso decisivo hacia el futuro con el Project V, un deportivo totalmente eléctrico que mantiene la ligereza característica de la marca británica. Este cupé de 272 CV busca combinar la pureza de conducción clásica con la tecnología de propulsión más avanzada desarrollada junto a Yamaha.
El fabricante, históricamente ligado a los Seven, sale de su zona de confort con un planteamiento mucho más civilizado. El Caterham Project V no es solo un ejercicio de diseño, sino un prototipo funcional que ya se encuentra en fase de pruebas dinámicas. Su llegada marca un punto de inflexión al ofrecer una configuración 2+2 en una carrocería cerrada, alejándose de los roadster extremos para buscar un público más amplio.

Bajo la firma de Anthony Jannarelly, el Project V presenta unas proporciones bajas, con apenas 1,23 metros de altura y una longitud de 4,35 metros. El prototipo actual ha evolucionado respecto al concepto inicial, integrando ahora tiradores convencionales en las puertas y una zaga con cuatro pilotos LED redondos para cumplir con las normativas internacionales. Su estética abraza curvas que recuerdan a los clásicos de los años 60, acabadas en el icónico color British Green.
En el apartado técnico, la colaboración con Yamaha e Italdesign ha sido fundamental para lograr una potencia de 272 CV (200 kW) enviada directamente al eje trasero. La batería de 47 kWh, refrigerada por inmersión para garantizar el rendimiento en uso intensivo, permite una autonomía cercana a los 400 kilómetros. A pesar de su sistema de almacenamiento energético, la marca ha logrado detener la báscula en unos competitivos 1.430 kg, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos.
Para asegurar un comportamiento dinámico a la altura, se ha optado por una suspensión de doble triángulo en ambos ejes. El contacto con el asfalto queda a cargo de unos neumáticos Bridgestone Potenza S007 sobre llantas de doble medida, con 19 pulgadas en el tren delantero y 20 en el trasero. Además, el sistema de carga de 100 kW permite recuperar del 20 al 80% de la energía en solo 20 minutos.

El habitáculo mezcla la simplicidad tradicional con detalles tecnológicos, como una instrumentación digital que conserva el formato de diales redondos. Sorprende la presencia de un freno de mano convencional y una palanca de cambios en aluminio, manteniendo un tacto físico que se pierde en otros eléctricos. El uso de fibra de carbono y ante en el salpicadero, junto con la incorporación de aire acondicionado, eleva el nivel de refinamiento sin renunciar a la esencia deportiva.











