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Prueba MINI Cabrio John Cooper Works (parte 2)

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Llegamos a la segunda parte de nuestra peculiar prueba para la que, en esta ocasión y quizás debido a la temperatura que nos ha acompañado en la misma y sobre todo que estábamos en un paraje que invitaba a ello elegimos para la misma un vehículo tan interesante y divertido como el MINI Cabrio John Cooper Works

Como bien MINI Cabrio, quizás lo más interesante es la exclusividad del modelo así como la posibilidad de poder plegar la capota y viajar al aire libre con él. Sin embargo, tal y como vimos en la primera parte de la prueba, este modelo es mucho más especial, estamos ante la versión John Cooper Works o JCW con todo lo que ello significa, es decir, estética más atrevida y sobre todo más potencia y mejor dinámica. ¿Suficiente para convencernos?

Mecánica y Comportamiento

Mucho se ha hablado en alguna que otra ocasión sobre la mecánica de este modelo, por ejemplo en cada una de las pruebas que hemos tenido oportunidad de realizar sobre los RCZ de 156 caballos con cambio automático (parte 1, parte 2) así como de la versión 200 caballos (parte 1, parte 2) ya que, aunque no lo creas, montan el mismo motor.

Concretamente estamos hablando de un bloque de cuatro cilindros Twin-Scroll-Turbo desarrollado conjuntamente tanto por PSA como por BMW y que para este vehículo tan especial ofrece una potencia de 211 caballos. Como ya sabrás, es el mismo que a su vez montan las versiones Cooper S aunque mejorado con una centralita más agresiva, pistones, válvulas, turbo, sistema de admisión y escape…

Tal es el caso que quizás lo más jugoso del vehículo es precisamente cuando te subes al mismo, inserta las llave en la rendija para tal fin creada en el salpicadero y pulsas el botón de Start/Stop, acto seguido oyes un arranque ronco que te incita a apretar el acelerador aunque has de esperar hasta que el turbo se caliente. Mientras tanto, circulamos despacio percibiendo otra clase de elementos como una dirección muy directa y dura así como un tarado en las suspensiones muy dura.

La verdad es que desde que tuve la oportunidad de conducir por primera vez el vehículo tuve una cosa clara en mi mente, ir a cierta carretera rápida de sinuosas curvas donde seguro con este vehículo me lo pasaba tan bien como con aquellos Abarth 500 en sus versiones coupé (parte 1, parte 2) y cabrio (parte 1, parte 2) con los que compite aunque para la ocasión esos 211 caballos seguro tenían mucho que decir

Lamentablemente antes de llegar a ese punto, algo que haría al día siguiente, debíamos de recorrer nada menos que cerca de 500 km de autovía así de cruzar Madrid de punta a punta para salir de la capital donde el MINI debería demostrar de qué es capaz en otro tipo de sentidos como en conducción y consumos donde no sé muy bien si porque venía de montarme en un Audi S5 (parte 1, parte 2) pero me pareció que ofrecía unos consumos más que interesantes y ajustados, sobre todo gracias a un cambio automático que en modo normal hacía que este vehículo pareciese toda una balsa de aceite

Precisamente algo que me gustó del modelo fue precisamente su comportamiento en autovía donde cualquier insinuación del acelerador automáticamente se convierte en respuesta del motor lo que significa que a cualquier velocidad el modelo acelera sin miedo alguno, algo que seguro te gustará ya que por mucho que circules por ejemplo a 120 km/h y necesites algo más de potencia para un adelantamiento, ten por seguro que la tendrás.

Además de todo esto me gustaría explicar la presencia de cierto botón “sport” situado justo delante de la palanca de cambios, un pequeño botón que con tan sólo pulsarlo encontramos aún un “extra” de par máximo, concretamente estamos hablando de 20 Nm lo que supone un total de 260 Nm disponibles entre las 1.850 y las 5.600 rpm que te puedo asegurar dan mucho juego, sobre todo cuando circulamos a bajas revoluciones. Mencionar que todo ello irá acompañado de un ronquido sordo que nos empujará a ir cada vez más rápido.

Todo esto está muy bien, pero donde verdaderamente este MINI Cabrio JCW debe demostrar de qué es capaz es precisamente en una buena carretera de curvas y tengo en mente el lugar idóneo. Por lo que, llave en mano, bajo al garaje, arranco el motor (me delito con una sinfonía alucinante cuando está frio) y despacito mientras coge esta montura tan especial la temperatura idónea voy saliendo del mismo y recorriendo la ciudad hasta llegar a esta carretera nacional tan especial

Tras un par de pasadas por todo el tramo simplemente he de decirte que esta versión concreta fue capaz de convencerme de todos y cada uno de los euros que MINI pide por una unidad, un sonido ronco fantástico, aceleraciones sin miedo, un paso por curva muy rápido y sobre todo alucinante no solo gracias a una suspensión muy dura sino a una dirección muy directa capaz de transmitir todo lo que pasa en el asfalto. Sin lugar a dudas una delicia de vehículo aunque cuando verdaderamente te enamorarás del modelo es precisamente en esas curvas cerradas donde llegas bastante rápido, frenas antes de entrar y a medio gas vas trazando la curva hasta que llega el momento de volver a acelerar…

No diré que este modelo es mucho más capaz que criaturas mucho más potentes como esos Audi TT-RS (parte 1, parte 2) o hasta ahora el vehículo más capaz que he probado por esta carretera, el Subaru WRC (parte 1, parte 2), porque no lo es aunque en ciertas ocasiones su tarado de frenos me recordó mucho al de este último, solo eso. Ahora bien, es un vehículo con el que puedo asegurarte que te lo pasarás como un niño pequeño sin miedo a consumos elevados ni miradas indiscretas.

Finalmente llega el momento de hablar precisamente de consumos donde el vehículo que ves en pantalla, tras los más de 1.500 km de prueba conducidos ofrecía un consumo medio tan respetable de 8.5 litros/100 km. Media que en ciudad se dispara hasta los 9.3 litros/100 km mientras que en conducción a ritmo legal por autovía desciende hasta unos alentadores 7.4 litros /100 km

Equipamiento

Como buen MINI no es tanto el equipamiento incluido de serie en el modelo sino las posibilidades de personalización del mismo, aun así, el modelo de serie cuenta con asientos deportivos, ordenador de a bordo, seis altavoces, radio CD/MP3, volante multifunción, llantas de aleación de 17 pulgadas, neumáticos delanteros y traseros antipinchazos, control de crucero, cierre centralizado con mando, dirección asistida eléctrica, limpia luneta trasero, indicador de baja presión en los neumáticos…

En cuanto a seguridad se incluyen de serie sistemas tan interesantes como el control de frenada en curva, preparación para asientos ISOFIX, control de estabilidad, cinturones de seguridad delanteros con pretensores, cinturones de seguridad en las plazas posteriores, airbag frontal de conductor y acompañante inteligentes, airbags laterales delanteros incluyendo protección para la cabeza, ABS, Sensores de aparcamiento traseros con radar, control electrónico de tracción…

Entre los extras más interesantes, la verdad es que la lista es casi interminable, siendo de aconsejable instalación los denominados paquetes de extras donde por un precio algo más asequible equiparás gran cantidad de elementos. Entre los más destacables las llantas de aleación de 17 pulgadas, asientos calefactables, paquete de compartimentos (precisamente no sobran), navegador, cambio automático…

Precios y Conclusiones

Llegamos al final de esta prueba y como ya costumbre llega el momento de hablar de precios, algo que normalmente suele abrirnos los ojos y hacer ver que no todo el monte es orégano y en este caso no iba a ser de otra manera, es decir, todos sabemos que el que quiere disfrutar de un MINI paga su exclusividad.

Teniendo esto muy claro en la mente hablemos de dinero, el MINI Cabrio JCW que ves en pantalla tiene un precio situado sobre los 34.000 euros, un precio elevado que seguro te sabrá a gloria una vez te montes y te deje muy claro de lo que es capaz. Aun así, un precio bastante elevado. Recordarte que a este precio hay que sumar todos esos apetecibles “extras” que verdaderamente harán de tu MINI un vehículo único y sobre todo exclusivo por lo que deberás prepararte para una factura superior a los 40.000 euros

Finalmente llega nuestra despedida por una semana más, no sin antes dar mi valoración personal sobre un modelo tan interesante y exclusivo como el MINI Cabrio John Cooper Works, un modelo rápido con un paso por curva realmente alto, un modelo con el que te sentirás muy bien conduciéndolo gracias a unas sensaciones muy deportivas y unos consumos bastante ajustados para sus 211 caballos

Tanto me ha gustado, personalmente hasta la fecha no era muy de MINI, he de reconocerlo, que incluso podría llegar a comprarme una unidad. Aun así, cada vehículo tiene sus “pegas” y en esta ocasión se las pondría únicamente al maletero, un espacio demasiado reducido para cualquiera al que le guste viajar. Como dato, no olvidar que en la Copa monomarca de la marca inglesa, la MINI Challenge, se corre exclusivamente con un MINI JCW al que tan sólo se le han modificado elementos como la caja de cambios o las suspensiones, es decir, la potencia y respuestas de los vehículos son exactamente los mismos a los de las unidades de serie.

Prueba MINI Cabrio John Cooper Works

Fotos: SMJ

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