
Junto a una fotografía espía de la mula de pruebas que lleva a buen recaudo el famoso y misterioso a la vez V10 Twin-Turbo, os traemos prácticamente la confirmación de lo que ya todos dábamos por hecho: el cambio.
¿El cambio a qué? Simplemente eso, el cambio. La división deportiva de BMW, M, a estas alturas no puede seguir desarrollando la filosofía de motores atmosféricos de altas revoluciones para las variantes deportivas de los bávaros, y es que no sólo son las emisiones contaminantes, sino también los altos costes de desarrollo los que provocan un cese de este tipo de motores..
No es ningún secreto que el 3 litros Twin-Turbo que vemos en modelos como en el 335i es capaz de alcanzar fácilmente al V8 del M3, con un coste de desarrollo inferior y en general, con unas emisiones inferiores. ¿Qué sacamos de esto? Simplemente que el mercado y las necesidades, mandan. Sea cualquier filosofía, cualquier símbolo casi histórico de la marca. Los M, se pasan a la turboalimentación.
Por supuesto, como habrás deducido, no sólo implica la utilización de turbopropulsores, sino también la disminución de la cilindrada y de los cilindros. Que no te extrañe, por ejemplo, si el próximo M3 lleva un 6 en línea, como fue en su día las generaciones anteriores más cercanas.
¿Y cuándo lo veremos? De momento, teóricamente será en el controvertido X6 M, que llevará un V8 de 4.4 litros y nada más y nada menos que 500 caballos.
Vía: Autoblog

Después de que BMW diga adiós al V8 diésel, parece que el CEO de los bávaros, Norbert Reithofer, no quiere reducir únicamente los propulsores extravagantes de la marca, sino que quiere ir más, mucho más allá. Para comprender esta historia nos tenemos que remontar a los primeros M3 y M5, donde usaron un cuatro y un seis cilindros respectivamente; hoy sin embargo, usan un V8 y un V10 cada uno de ellos. ¿Qué ha ocurrido? Básicamente que ha aumentado enormemente la potencia y el tamaño, y con ello también lo ha hecho en gran medida el paso.
Norbert quiere volver a las viejas raíces, donde usaban pequeños motores, un peso digno de una pluma, y donde más se caracterizaba el espíritu M. El CEO ha explicado que no han descartado la posibilidad de que este cambio llegue a buen puerto, y el cambio lo veremos reflejado en los próximos años. Además, también existe la mínima posibilidad de que pasen a usar turbos y de que, aprovechando la reducción del tamaño, también contaminen menos, lo cual al fin y al cabo sería muy bueno para la marca.
Definitivamente, la cuestión está en si BMW será capaz de reducir el tamaño de los propulsores mientras que, como mínimo, mantienen las mismas prestaciones en conjunto. Si lo consiguen, habrá que plantearse seriamente qué hacen exactamente los bávaros para dejarnos con la boca abierta.
Vía: Leftlane
El vídeo que os mostramos arriba es el último anuncio de BMW para promocionar sus modelos M. Para realizar el anuncio se ha empleado una combinación algo recurrente: deportivo + perro ladrador.
Un anuncio de calidad cuyo protagonista es un dobermann que ladra constantemente hasta que el BMW M acelera en vacío, y a través de la cámara situada detrás de los riñones típicos de BMW se puede ver cómo se tranquiliza y posteriormente deja de ladrar.
Vía: WCF