El SUV compacto alemán se pone al día para mantener el pulso en uno de los segmentos más competitivos frente al BMW X1 y el Mercedes GLA. La firma de los cuatro aros actualiza la gama del coche introduciendo importantes mejoras en conectividad, seguridad y una dotación de fábrica significativamente más rica. Se trata de un movimiento estratégico que busca elevar su carácter prémium sin alterar las tarifas oficiales del modelo actual.
La principal novedad de esta puesta al día radica en una profunda reestructuración comercial que añade valor directo al comprador. Elementos de confort que antes requerían un desembolso adicional ahora se integran de fábrica en todas las versiones desde el acabado de acceso. De este modo, el equipamiento de serie incluye la llave de confort para el acceso y arranque, asientos delanteros calefactables, climatizador automático bizona y cámara de visión trasera.
En el plano estético, el Audi Q3 conserva intacto su atractivo diseño exterior, manteniendo las proporciones que lo caracterizan. Sin embargo, la marca ha optimizado el planteamiento de los acabados disponibles. La terminación Advanced añade ahora lunas delanteras con aislamiento acústico, apoyo lumbar, techo interior en negro y paragolpes pintados en el color de la carrocería, mientras que los niveles S line y Black line incorporan un tren de rodaje deportivo con un ajuste más firme.
En el apartado mecánico, la oferta de combustión arranca con el propulsor 1.5 TFSI de 150 CV, pero el mayor salto técnico lo protagonizan las variantes híbridas enchufables e-hybrid de 204 CV y 272 CV. Estas opciones ven incrementada su capacidad máxima de remolque en 600 kilos, lo que les permite arrastrar hasta dos toneladas. Además, la seguridad evoluciona con un control de crucero adaptativo que emplea datos de tráfico en línea para ajustar de forma automática la velocidad en tiempo real.

El habitáculo se transforma digitalmente con un sistema multimedia basado en Android Automotive que funciona sin necesidad de vincular un teléfono móvil para usar sus aplicaciones. El acompañante puede equipar, por primera vez, una pantalla táctil específica de 10,9 pulgadas, lo que se complementa con una base de carga inalámbrica refrigerada que eleva su potencia a 25 W. En la zona posterior se añaden tres puertos USB-C de hasta 100 W, ideales para ordenadores, junto a un volante revisado con botones físicos.
Esta actualización ya se encuentra a la venta en España desde el pasado 1 de julio de 2026, con un inicio de producción previsto para principios de septiembre. Las tarifas oficiales parten desde los 48.530 euros para el modelo convencional, mientras que la variante coupé, el Audi Q3 Sportback, arranca en los 50.430 euros.





