La factoría de Volkswagen en Landaben ha iniciado la producción en serie del Skoda Epiq, el nuevo todocamino urbano 100% eléctrico de la firma checa. Este hito industrial supone el primer modelo de la marca ensamblado en suelo español en sus más de 130 años de historia. Su llegada resulta clave para democratizar la movilidad eléctrica gracias a una tarifa de acceso sumamente competitiva.
El Epiq se posiciona como el escalón de acceso a la gama eléctrica de Skoda. Con este movimiento, el Grupo Volkswagen integra la planta navarra en su red de producción de vehículos eléctricos compactos, en paralelo a Martorell, donde ya se ensamblan los CUPRA Raval y Volkswagen ID. Polo. El centro pamplonés, que fabrica actualmente los T-Cross y Taigo de combustión, ensamblará en la misma línea este nuevo B-SUV y el futuro Volkswagen ID. Cross a finales de año.
Con unas proporciones similares a las del Kamiq térmico, este modelo estrena el lenguaje de diseño «Modern Solid». Sus contenidas dimensiones exteriores se traducen en una longitud de 4.171 mm, una anchura de 1.798 mm y una altura de 1.581 mm. A pesar de su enfoque urbano, la firma ofrece un espacio interior funcional que destaca por un generoso maletero de 475 litros, complementado por un práctico frunk delantero de 25 litros.

A nivel técnico, el coche se asienta sobre la nueva plataforma MEB+ con un sistema de propulsión de tracción delantera. La gama se estructura en tres variantes denominadas 35, 40 y 55, con potencias de 116, 135 y 211 CV respectivamente. Las dos primeras utilizan una batería de litio-ferrofosfato (LFP) de 37,5 kWh que homologa 315 kilómetros de autonomía WLTP. Por su parte, la opción más prestacional recurre a un pack de níquel, cobalto y manganeso (NCM) con 51,5 kWh, alcanzando los 440 kilómetros WLTP.
La carga rápida en corriente continua admite picos de 50, 88 y 105 kW según la versión, permitiendo recuperar del 10 al 80% de la energía en un margen de entre 23 y 33 minutos. El habitáculo incorpora asistentes a la conducción y sistemas de seguridad de segmentos superiores. Además, la marca prevé una futura variante deportiva RS de 226 CV, idéntica potencia a la de sus hermanos de plataforma.
El argumento comercial definitivo del todocamino checo radica en su posicionamiento económico, siendo inferior en algunos mercados al coste del Kamiq térmico equivalente. En España, el precio de partida se sitúa en 22.800 euros antes de ayudas para la opción de acceso, mientras que la variante superior Epiq 55 arranca en los 31.280 euros.