Lewis Hamilton ya tiene el Ferrari que llevaba tiempo señalando como su coche soñado. Tras vender su colección de automóviles el año pasado, el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 ha anunciado la compra de un Ferrari F40 que llevaba más de tres décadas almacenado y que ha necesitado una restauración profunda en Maranello.
El propio Hamilton había dejado clara su excepción meses atrás. Después de desprenderse de coches como su Pagani Zonda 760 LH, un Shelby Cobra 427, un Ferrari LaFerrari o un Mercedes-AMG One, explicó que estaba más centrado en el arte y que, si volvía a comprar un coche, sería precisamente un F40. Ahora ha cumplido ese deseo.
La unidad adquirida tiene además una historia poco habitual. Según el piloto británico, encontró el coche cubierto de polvo después de permanecer guardado durante más de 30 años. No se ha comunicado su año de fabricación, número de chasis, kilometraje ni el importe pagado, aunque sí se identifica como un ejemplar de especificación europea.

El estado en el que apareció obligó a realizar una importante puesta a punto. Hamilton trasladó el F40 a Maranello, donde ingenieros y mecánicos de Ferrari trabajaron durante varias semanas para devolverlo a funcionamiento. Las imágenes compartidas por el piloto muestran distintas fases de la intervención, incluido el coche con el motor fuera, por lo que el trabajo fue bastante más allá de una restauración meramente estética.
El F40 fue presentado a mediados de 1987 para celebrar el 40 aniversario de Ferrari y contó con diseño de Pininfarina. Se fabricaron 1.331 unidades hasta 1992 y fue además el último modelo que Enzo Ferrari pudo ver antes de fallecer. Su motor es un V8 biturbo de 2.936 cc que desarrolla 478 CV y 577 Nm, enviados exclusivamente a las ruedas traseras. Entre sus prestaciones figuran una velocidad máxima de 324 km/h y un registro de 20,9 segundos para recorrer 1.000 metros desde parado.
El valor actual de un F40 puede variar considerablemente según su historial y estado. Como referencia, una unidad de 1989 con 1.799 kilómetros y certificado Ferrari Classiche se vendió en abril de 2026 por unos 4,3 millones de euros. En el caso del coche de Hamilton, la ausencia de datos sobre su procedencia y kilometraje impide establecer una valoración equivalente.

La relación del británico con este Ferrari viene además de lejos. En enero de 2025 inició públicamente su etapa con la Scuderia posando junto a un F40 en Maranello y posteriormente se dejó ver conduciendo otro ejemplar en Japón. También ha explicado que le gustaría desarrollar algún día una reinterpretación moderna denominada F44. Por ahora, ya tiene en su garaje el original que siempre quiso.