El futuro del deportivo estrella de Múnich ya está trazado y pasa por una estrategia dual sin precedentes en la división deportiva de la marca. La próxima generación del BMW M3 llegará al mercado ofreciendo tanto una inédita variante totalmente eléctrica como una evolución del motor de combustión. Este movimiento garantiza la transición tecnológica sin abandonar a los entusiastas más tradicionales.
Tras comercializar modelos de alto rendimiento a baterías desde el lanzamiento del i4 M50 en 2022, la firma prepara su primer M puro sin motor térmico. Previsto para el próximo año bajo el código interno «ZA0», este BMW M3 eléctrico convivirá con una futura generación de gasolina, la «G84», que aterrizará hacia 2028. Aunque emplearán plataformas distintas (una arquitectura dedicada para el primero y una versión actualizada de la base CLAR para el segundo), ambos coches serán estéticamente gemelos. Integrarán los rasgos estilísticos de la corriente de diseño Neue Klasse, si bien la eliminación del bloque de combustión en la variante a baterías permitirá acortar visualmente su voladizo frontal.
A nivel técnico, la divergencia es total. El modelo de cero emisiones apostará por un esquema de cuatro motores que logrará rozar los 1.000 CV de potencia en sus especificaciones superiores, con opciones de acceso que entregarán entre 700 y 800 CV desde su lanzamiento. Como contrapunto, el M3 de combustión mantendrá bajo el capó el bloque «S58» de seis cilindros en línea biturbo y 3.0 litros, pero adoptará un sistema microhíbrido para adaptarse a las normativas de emisiones, alcanzando unos 552 CV. Como contrapartida a esta evolución técnica, los reportes apuntan a que la caja de cambios manual podría desaparecer definitivamente de la oferta.

De puertas hacia dentro, ambos modelos seguirán una misma filosofía de diseño fuertemente digitalizada y minimalista. El habitáculo dirá adiós a gran parte de los mandos físicos tradicionales para ceder todo el protagonismo a la tecnología Panoramic iDrive, dominando un salpicadero que basará su interactividad en un entorno guiado por grandes pantallas.
En el plano comercial, la marca plantea un escenario llamativo: igualar las tarifas de ambas tecnologías. Sylvia Neubauer, vicepresidenta de Ventas de BMW M, ha confirmado que las dos versiones se moverán en el mismo rango de precios. Si tomamos como referencia los 107.600 euros que cuesta en Alemania el actual M3 Competition xDrive (un punto de partida representativo al esperarse solo versiones automáticas de tracción total en la nueva generación de gasolina) y sumamos el encarecimiento natural de los nuevos desarrollos (inflación, mayor carga tecnológica), resulta evidente que las tarifas no serán económicas. Esta dualidad mecánica se extenderá a otros frentes, con un próximo X5 M que también ofrecerá ambas opciones, mientras que el futuro X3 M apostará únicamente por la electricidad.