
Cuando Mercedes-Benz anunció a través de la división AMG que para ellos la guerra de potencia había terminado, todo quedó de una forma clara y concisa. Tanto, que desde entonces lo único que hemos visto en las filas de la marca alemana ha sido la destitución progresiva del propulsor V12 y sucedáneos. Un buen paso, pero que no ha sido definitivo.
Si bien es cierto que ya todos los modelos más importantes y deportivos de la firma alemana cuentan como máximo con un motor V8 Twin Turbo de emisiones y consumo más que contenido, hay excepciones. Y esta, es una de ellas… ante ti tienes al Mercedes G65 AMG renovado, y te aseguramos que no va a pasar desapercibido. En ninguno de los aspectos.










