Audi ha desvelado los primeros secretos del habitáculo del nuevo Q9, el SUV más grande y lujoso en la historia de la firma alemana. Este coloso, que llegará al mercado en el verano de 2026, nace para plantar cara a rivales de la talla del BMW X7 con un enfoque total en la experiencia tecnológica y el confort de sus ocupantes. Se trata de un modelo clave para reforzar la presencia de la marca en el segmento de lujo de gran tamaño.
El planteamiento del Audi Q9 es claro: ser un salón rodante donde el espacio sea el máximo protagonista. Con una batalla estimada de 3.124 milímetros, supera con creces al actual Q7 para ofrecer una habitabilidad superior en sus dos configuraciones disponibles de seis o siete plazas. La marca busca seducir a familias y clientes exclusivos mediante versiones que priorizan un ambiente de clase ejecutiva, especialmente en la variante de seis asientos con butacas individuales eléctricas y ventiladas.

Visualmente, el interior rompe con la tendencia de los acabados en negro brillante para reducir las huellas y elevar la calidad percibida. En su lugar, Audi apuesta por un diseño horizontal, materiales como la madera de poro abierto y tapicerías de alta gama como la lana de alpaca. La entrada al habitáculo es ya una declaración de intenciones gracias a sus puertas eléctricas inteligentes, que pueden abrirse desde el móvil o incluso al presionar el pedal del freno, siempre bajo la vigilancia de sensores que evitan golpes con obstáculos o ciclistas.
La tecnología se convierte en una experiencia sensorial completa con la introducción del sistema de sonido Bang & Olufsen con tecnología 4D. Gracias a unos actuadores integrados en los asientos delanteros, la música se traduce en vibraciones físicas sincronizadas, mientras que los reposacabezas incluyen altavoces para recibir indicaciones sin molestar al resto del pasaje. Coronando el conjunto aparece un techo panorámico de 1,5 metros cuadrados capaz de oscurecerse por zonas de forma electrónica, eliminando la necesidad de cortinillas.

En el apartado práctico, el Q9 estrena una consola central rediseñada con cargadores inalámbricos de estándar Qi2.2 y puertos USB-C de alta potencia, capaces de suministrar hasta 100 W. Para los viajes en familia, la modularidad destaca con una tercera fila de asientos con abatimiento eléctrico independiente y un maletero equipado con raíles de aluminio para organizar la carga. Incluso en la configuración de siete plazas, la segunda fila está preparada para albergar hasta tres sillas infantiles de forma simultánea.
Aunque Audi aún no ha detallado su oferta de motores, se espera una gama de potentes bloques V6 y V8 que acompañen su imponente presencia. Su producción se localizará en Europa y, aunque las cifras definitivas se conocerán en su presentación oficial, las estimaciones sitúan su precio de partida en el entorno de los 82.800 euros (una estimación basada en los 90.000 dólares previstos para otros mercados). Esta cifra lo posiciona claramente por encima de la gama alta del actual Q7.















