El nuevo Land Rover Defender Sport, el esperado hermano menor del icónico todoterreno, ha dado un giro inesperado. JLR ha confirmado que este modelo compacto no será exclusivamente eléctrico, sino que también contará con opciones híbridas convencionales. Esta decisión responde a la demanda global de mayor capacidad de elección ante la ralentización del mercado eléctrico.
La adopción de tecnología híbrida representa un cambio estratégico para la plataforma EMA de la compañía, originalmente concebida solo para vehículos a batería. El Defender Sport se posicionará por debajo de su hermano mayor y llegará para sustituir al veterano Discovery Sport. Con algo más de 4,5 metros de longitud, el fabricante asegura que mantendrá sus capacidades camperas, prescindiendo por completo de la tracción delantera para ofrecer siempre tracción a las cuatro ruedas.
Estéticamente, destaca por su silueta cuadrada, proporciones verticales y una presencia más robusta que la de los todocaminos convencionales. Su diseño apostará por ópticas delanteras más delgadas y un frontal menos prominente, complementado con pasos de rueda y paragolpes inferiores en negro. La marca ofrecerá opciones de personalización como techos en contraste, extensiones de pasos de rueda y portaequipajes. Su carrocería lucirá un parabrisas vertical, un voladizo trasero corto y un portón de apertura lateral.
La versión eléctrica empleará dos motores y una batería de entre 70 y 90 kWh, con una autonomía de entre 480-515 kilómetros. Gracias a su arquitectura de 800 voltios, cargará hasta a 350 kW en corriente continua, pasando del 10% al 80% en unos 20 o 25 minutos. Por su parte, la variante híbrida recurrirá a un sistema autorrecargable tradicional sin cables, conjunto que compartirá con el sucesor del Range Rover Velar.
Por dentro, el habitáculo será digital y estrenará pantallas grandes junto a un software con una velocidad de procesamiento 15 veces mayor. Dispondrá solo de dos filas de asientos sin opción a siete plazas, aunque podría integrar un sexto asiento central delantero. La plataforma EMA optimiza el espacio interior, pero los ingenieros admiten que la posición de la batería bajo el suelo limitará ligeramente la articulación de las ruedas frente al Defender clásico.
Su debut está previsto para este año, pero las ventas arrancarán a inicios de 2027 desde la fábrica de Halewood. El precio estimado de salida se situará por encima de los 45.000 euros. Al llegar al mercado, se medirá con rivales directos como el Jeep Recon, además de las versiones superiores del Skoda Enyaq, el BMW iX3 o el Mercedes GLC Eléctrico.
Vía: AutoExpress