El especialista alemán ha desvelado su creación más ambiciosa en el prestigioso evento italiano FuoriConcorso. Se trata de un espectacular coche de altas prestaciones limitado a una producción exclusiva que rinde homenaje directo al fundador de la compañía. Este Super Gran Turismo combina un diseño monocasco de aluminio revestido en fibra de carbono con un rendimiento propio de un hiperdeportivo.
Bajo el nombre de BRABUS BODO, este modelo se posiciona para consolidar a la marca como un fabricante independiente que busca redefinir la exclusividad en el segmento más lujoso del mercado. La firma materializa una idea concebida hace dos décadas para competir directamente frente a marcas de la talla de Ferrari o Bentley. El modelo toma como base estructural el chasis de un Aston Martin Vanquish, pero profundamente revisado bajo la filosofía extrema de la firma germana.

La imponente carrocería de este coupé mide 5,06 metros de largo y recurre de manera masiva al carbono de alta resistencia curado en autoclave para contener su peso en seco en 1.774 kilos. Visualmente destaca por un alargado capó delantero, llantas forjadas de 21 pulgadas montadas sobre neumáticos Continental específicos y un techo panorámico de cristal fijo. En el agresivo frontal destaca una parrilla de lamas verticales flanqueada por entradas de aire RAM-AIR, mientras que la zaga incorpora un sugerente alerón activo de dos etapas que ejerce de aerofreno por encima de los 140 km/h.

En el apartado mecánico, el protagonismo absoluto recae en un motor 5.2 V12 biturbo ensamblado a mano que entrega 1.000 CV de potencia máxima y 1.200 Nm de par motor. Acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades, sus prestaciones declaran una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 3 segundos y una velocidad máxima limitada a 360 km/h. El reparto de pesos roza la perfección con un equilibrio de 50.2/49.8, apoyado por una suspensión multibrazo desarrollada junto a KW con cinco programas de conducción y un sistema que eleva el eje delantero 25 milímetros.

El habitáculo mantiene una configuración interior de 2+2 plazas envuelta en una atmósfera oscura de cuero de alta calidad, fibra de carbono y detalles en gris. Los asientos de contorno ergonómico lucen la silueta del coche bordada, acompañados por un volante revisado con el logotipo de la marca y nuevos aireadores circulares. En el plano tecnológico y práctico, incluye un paquete completo de asistentes a la conducción y un pasaporte digital basado en blockchain ubicado en el maletero para certificar su autenticidad.
La exclusividad del modelo está asegurada gracias a una producción artesanal estrictamente limitada a 77 unidades para todo el mundo, cifra que conmemora el año de nacimiento de la empresa. El precio de salida se sitúa en un millón de euros antes de impuestos, una tarifa que incluye un juego de llaves tapizadas y una bolsa de viaje a juego con el interior.




















































