La firma italiana rompe con sus propios moldes al desvelar de forma oficial el Ferrari Luce, su primer vehículo impulsado por un sistema de propulsión totalmente eléctrico de producción en serie. Este modelo de cuatro puertas y cinco plazas reales expande la gama del fabricante sin sustituir a las mecánicas de combustión tradicionales, consolidando la estrategia multienergía de la compañía.
El Ferrari Luce no se ha concebido como una serie especial de volumen limitado, sino como un modelo regular de la gama que estrena una plataforma inédita en la marca. Desde Maranello lo definen bajo el concepto de un producto integral que busca captar a nuevos clientes de vehículos eléctricos de lujo manteniendo intacta su filosofía de neutralidad tecnológica. Este planteamiento se asienta sobre unas dimensiones imponentes de 5,02 metros de largo, 1,99 metros de ancho y 1,54 de alto, lo que le permite ofrecer el maletero más grande de la historia de la marca, con una destacada capacidad de 597 litros.

Para moldear su silueta, el Centro Stile de Maranello ha trabajado conjuntamente con LoveFrom, el estudio de diseño industrial fundado por Sir Jony Ive y Marc Newson. El resultado es una carrocería limpia con una cúpula acristalada en forma de gota y alerones aerodinámicos flotantes en ambos extremos que logran un coeficiente aerodinámico de 0,254 sin recurrir a sistemas activos. En su vista lateral destacan unas puertas traseras de apertura inversa y las llantas más grandes jamás calzadas por un modelo de la firma, con 23 pulgadas en el eje delantero y 24 en el trasero, mientras que la zaga recupera unos tradicionales pilotos redondos integrados en un portón completo.

El corazón de este coche eléctrico está compuesto por cuatro motores independientes, uno fijado a cada rueda, que rinden una potencia conjunta de 1.050 CV y un par motor máximo de 990 Nm en los propulsores. Este esquema técnico permite al Luce registrar una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y alcanzar una velocidad punta superior a los 310 km/h. La energía proviene de un paquete de baterías de 122 kWh que opera con una arquitectura de 800 voltios, homologa más de 530 kilómetros de autonomía y admite recargas rápidas de hasta 350 kW. Al estar integrada de forma estructural en el chasis, la batería incrementa la rigidez torsional en un 35 % y rebaja el centro de gravedad en 95 milímetros respecto al Purosangue, logrando que sus 2.260 kilos de peso se sientan en curva como si el conjunto fuera 400 kilos más ligero.

En el habitáculo, la influencia del diseño industrial se percibe en una atmósfera minimalista que prescinde de la tradicional acumulación de pantallas digitales, omitiendo incluso el monitor específico para el acompañante. El puesto de conducción destaca por un volante de tres radios mecanizado en aluminio reciclado que aloja el e-Manettino para gestionar la respuesta del sistema, complementado con unas levas traseras que calibran de forma progresiva la entrega de par y la retención. Entre los detalles tecnológicos más exclusivos sobresale una llave digital fabricada en cristal con tinta electrónica, un tirador en el techo para activar el Launch Control y un equipo de audio de 3.000 vatios.
Para contrarrestar el silencio característico de las mecánicas eléctricas, los ingenieros han ideado una solución acústica completamente orgánica que huye de los ruidos artificiales. Un acelerómetro de precisión instalado en el eje trasero recoge las vibraciones reales de los componentes mecánicos en rotación para filtrarlas y amplificarlas. El sistema funciona de manera similar al principio de una guitarra eléctrica, devolviendo al habitáculo únicamente las notas acústicas más nobles para asegurar una experiencia de conducción verdaderamente pasional.
| Dimensión / Especificación | Detalle Técnico |
| Longitud / Anchura / Altura | 5.026 mm / 1.999 mm / 1.544 mm |
| Peso en vacío | 2.260 kg (Distribución: 47% delante / 53% detrás) |
| Capacidad del maletero | 597 litros |
| Batería / Tensión | 122 kWh / 800 V (Hasta 350 kW en recarga rápida) |
| Autonomía estimada | Más de 530 kilómetros |
El proceso de comercialización en Europa arranca este mismo año con la apertura inmediata de los libros de pedidos tras su presentación oficial. El precio de venta recomendado para el mercado europeo se sitúa en los 550.000 euros, una cifra que se elevará sustancialmente a medida que los clientes incorporen el extenso catálogo de personalizaciones opcionales disponibles. Por su parte, los compradores de Norteamérica tendrán que esperar un poco más para recibir las primeras unidades en los concesionarios, ya que su desembarco al otro lado del Atlántico no está previsto hasta el segundo trimestre de 2027.





























