El Mitsubishi Outlander PHEV regresa al mercado español con una agresiva campaña comercial en su cuarta generación. Este pionero de la tecnología híbrida busca recuperar el liderazgo en el segmento de los SUV familiares. Su principal argumento es un posicionamiento económico muy competitivo que planta cara a sus rivales directos.
El mercado de los híbridos enchufables sigue creciendo en España, consolidándose como la segunda opción más popular entre los compradores. En este escenario, la marca japonesa actualiza su todocamino para competir frente a modelos establecidos como el BYD Seal U DM-I, el Geely Starray EM-I o el Mazda CX-60. El fabricante propone una fuerte rebaja que sitúa la versión de acceso por debajo de la barrera de los 30.000 euros, fijando una tarifa de 29.500 euros al aplicar promociones y ayudas estatales de 2.250 euros.
Esta nueva entrega crece notablemente en tamaño con respecto a sus predecesores, mostrando una imagen exterior mucho más robusta y musculosa. Sus proporciones alcanzan los 4,71 metros de longitud, 1,86 metros de anchura y 1,74 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,70 metros. Estas dimensiones configuran un habitáculo espacioso combinado con un maletero que ofrece una capacidad de carga de entre 495 y 1.427 litros.

Bajo el capó se encuentra un sistema de propulsión híbrido enchufable que rinde una potencia total de 306 CV, asociado a una caja de cambios automática y tracción a las cuatro ruedas. El conjunto se alimenta de una batería de iones de litio de 22,7 kWh de capacidad, lo que permite homologar una autonomía eléctrica de 86 kilómetros. En el apartado de prestaciones, el coche acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y admite una potencia de carga rápida de 50 kW, empleando un obsoleto conector de tipo ChaDeMO.
El interior destaca por su calidad dentro del segmento generalista, ofreciendo una doble pantalla digital con 12,3 pulgadas para la instrumentación y el sistema multimedia. El acabado de acceso Motion incluye un equipamiento de serie muy completo con faros Full LED, control de crucero adaptativo, cámara de 360 grados y un sistema de sonido Yamaha. Las variantes superiores completan la dotación con elementos como tapicería de cuero, Head-up display y asientos delanteros con función de masaje.
El precio de tarifa oficial de 45.750 euros se reduce de forma drástica gracias a una rebaja comercial de 10.000 euros, un descuento por financiación de 4.000 euros y las correspondientes ayudas estatales. Si se opta por la financiación a 60 meses, con un TIN del 7,75% y un TAE del 9,93%, el coste total final si no se obtuviera la subvención se sitúa en unos 36.210 euros. Esta cifra resulta competitiva frente a los 37.164 euros del BYD Seal U DM-I, incluyendo además una garantía de 8 años o 200.000 kilómetros.