Toyota avanza en el regreso del Celica con una octava generación que, según las informaciones disponibles, adoptará una configuración muy distinta a la del coupé desaparecido hace más de dos décadas. El denominado internamente Celica Sport apunta a combinar motor delantero, sistema híbrido y tracción total, con una arquitectura estrechamente relacionada con la próxima generación del Corolla.
El nuevo deportivo forma parte del proyecto de Akio Toyoda para recuperar sus llamados «tres hermanos»: Supra, MR2 y Celica. Toyota todavía no ha comunicado un calendario para este último, aunque el desarrollo coincide con la aparición de un prototipo de dos puertas utilizado en las pruebas del coche con el que la marca prepara el Mundial de Rallyes de 2027.
Para la versión de carretera, la información publicada sitúa bajo el capó un nuevo motor turbo de 2,0 litros y cuatro cilindros, actualmente empleado en el prototipo GR Yaris M que sirve como banco de pruebas para otro deportivo de motor central. En el Celica estaría colocado delante, siguiendo el esquema utilizado por las siete generaciones anteriores, y formaría parte previsiblemente de un sistema híbrido. Toyota todavía no ha detallado si finalmente recurrirá a una solución híbrida convencional o híbrida enchufable.
Este nuevo 2.0 también permitiría sustituir al actual tres cilindros turbo de 1,6 litros de Gazoo Racing. Mikio Hayashi, responsable de marketing de la división GR, explicó anteriormente que ese propulsor no puede cumplir las normativas de emisiones previstas y que Toyota debía considerar la alternativa de 2,0 litros. La marca ha indicado además que el nuevo motor puede alcanzar 400 CV en configuración de calle y superar los 600 CV en aplicaciones de competición.

Las informaciones más recientes añaden otros elementos especialmente relevantes para el planteamiento del coche. El Celica Sport ofrecería una caja manual de seis velocidades y otra automática de ocho, ambas asociadas a un sistema de tracción total derivado del utilizado por el GR Corolla. De confirmarse esta configuración, el modelo quedaría claramente diferenciado del GR 86, limitado a la propulsión trasera, y tomaría como referencia conceptual al Honda Prelude, también desarrollado a partir de una plataforma de gran producción.
El posible vínculo con el Corolla mantendría además una fórmula ya utilizada históricamente por el Celica: desarrollar un coupé deportivo sobre componentes compartidos con modelos de mayor volumen. Recordemos que el Corolla de nueva generación fue anticipado mediante un prototipo presentado en Tokio y dispondrá de diferentes sistemas de propulsión.
Vía: Autocar