Toyota continúa empeñada en demostrar que aún existe espacio para el motor de combustión interna frente a la electrificación industrial. La marca japonesa avanza en el desarrollo del heredero espiritual del MR2, un deportivo de altas prestaciones concebido por la división Gazoo Racing que promete recuperar la máxima pasión al volante.
El fabricante ha confirmado oficialmente su intención de revivir este legendario biplaza, comercializado originalmente desde los años 80 hasta su desaparición en 2007. La gran novedad radica en su posicionamiento técnico, ya que adoptará una configuración de motor central combinado con un sistema de tracción total. Naohiko Saito, ingeniero jefe de Toyota GR, ha revelado que las pruebas demuestran que esta arquitectura ofrece el mejor equilibrio posible para una conducción de alto rendimiento, suponiendo una evolución histórica para el modelo.

En el apartado visual, el diseño definitivo tomará muchas referencias del espectacular prototipo FT-Se. El planteamiento estético de este coche buscará el impacto visual a través de una carrocería compacta, un parabrisas muy adelantado, voladizos cortos y una zaga musculosa que deje clara la ubicación central del sistema de propulsión. Se descarta así la idea inicial de que fuera un modelo puramente eléctrico, apostando firmemente por la gasolina.

La pieza clave de su sistema de propulsión será el motor G20E, un bloque turbo de cuatro cilindros y 2,0 litros desarrollado inicialmente para las carreras, que ya se está testando en el prototipo Concept M de tracción trasera en el campeonato japonés Super Taikyu Series. El proyecto se encuentra en la primera de sus cuatro fases de desarrollo, y aunque el bloque de circuito ronda los 500 CV, la versión de calle se moderará para entregar una potencia superior a los 400 CV. Este motor será más potente y eficiente que el actual 2.4 turbo empleado en el GR86, un 10% más compacto y se gestionará mediante la caja de cambios automática de ocho velocidades ya estrenada en los GR Yaris y GR Corolla.
La llegada al mercado de este nuevo miembro de la gama GR todavía requerirá paciencia, ya que Toyota estima que la versión de serie tardará en llegar al menos cuatro años. Su éxito comercial final estará ligado a un precio adecuado para el mercado. Con su lanzamiento, el fabricante completará el sueño de Akio Toyoda de recuperar la mítica trilogía de deportivos clásicos de la marca, uniendo este nuevo coche al Supra y al futuro Celica.












