El SEAT Ateca finaliza su fabricación este jueves en la planta checa de Kvasiny sin dejar un sucesor directo a la vista. Tras casi una década en el mercado, el modelo que inauguró la era de los todocaminos para la compañía cede su espacio para reorganizar la logística del Grupo Volkswagen. Los concesionarios españoles, no obstante, mantendrán las ventas del inventario disponible aproximadamente hasta finales de diciembre.
La decisión de paralizar la cadena de montaje responde a una pura necesidad de espacio industrial. Las instalaciones precisan liberar capacidad de forma inmediata para incrementar el volumen del Skoda Octavia y adecuar las líneas productivas para recibir al nuevo Skoda Karoq previsto para el año 2027. Este cese marca el fin de un ciclo fundamental para la firma con sede en Martorell, que a partir de ahora focalizará sus recursos en sus modelos Ibiza, Arona y León. El fin comercial de este todocamino se suma a la reciente desaparición del Tarraco, que dejó de fabricarse durante el segundo trimestre de 2024.
Concebido bajo el código interno KH7/575 a partir de una idea de James Muir y desvelado bajo los focos por Luca de Meo, su diseño corrió a cargo del equipo barcelonés dirigido por Alejandro Mesonero. Sus proporciones hundían las raíces en ejercicios de diseño previos como los prototipos Tribu de 2008 y el IBX de 2011. Tras su presentación oficial en el Salón de Ginebra de 2016, derivado directamente del concepto 20V20, el coche destacó en los escaparates por ofrecer una gama mecánica excepcionalmente completa. Los conductores podían elegir bloques de gasolina que iban desde el contenido 1.0 TSI de 115 CV hasta el más prestacional 2.0 TSI de 190 CV, pasando por las equilibradas opciones de 1.4 y 1.5 TSI de 150 CV. La oferta diésel demostró ser igualmente sólida, estructurada en torno a los motores 1.6 TDI de 115 CV y 2.0 TDI, disponibles en niveles de 150 y 190 CV.

Su evolución comercial fue constante y decisiva para el grupo. En 2017 introdujo en su catálogo el acabado deportivo FR y, apenas un año después, su arquitectura sirvió para un hito corporativo mayor: el nacimiento de una firma independiente. En febrero de 2018 se presentó el Cupra Ateca, el primer vehículo de la nueva división deportiva, que llegó a coronar su familia con la radical versión VZ Cup de 360 CV, dotada de un propulsor 2.0 TSI y destinada en exclusiva al mercado suizo.
El balance productivo ratifica el éxito de un proyecto que obligó al fabricante a salir de su zona de confort histórica. Las líneas de ensamblaje checas se detienen habiendo completado cerca de 716.000 unidades totales. De este recuento definitivo, 625.835 ejemplares han llegado al asfalto con el logotipo original, mientras que 90.157 vehículos se comercializaron bajo el paraguas técnico y estético de Cupra.