EBRO confirma el lanzamiento de su primer coche eléctrico, un modelo basado en el Chery QQ3 y diseñado para el uso diario que se ensamblará en Barcelona. Con un enfoque práctico, gran amplitud interior y un precio estimado por debajo de los 25.000 euros antes de ayudas, esta novedad busca competir directamente frente a utilitarios como el Renault 5 E-Tech o el BYD Dolphin.
Presentado de forma oficial durante el Salón del Automóvil de Pekín 2026, el vehículo rompe con la estrategia de los SUV anteriores de la compañía para apostar por un diseño de tintes minimalistas, cercano a la filosofía de marcas como Smart o Mini. Aunque todavía no cuenta con una denominación comercial definitiva, sus proporciones lo sitúan en la frontera entre segmentos, declarando una longitud de 4,19 metros, 1,81 metros de anchura y 1,57 de altura. Esta cota vertical, necesaria para alojar las baterías bajo el piso, se traduce en un habitáculo espacioso para cinco pasajeros, beneficiado por la ausencia de túnel central y una generosa batalla de 2,7 metros.

A nivel técnico, el modelo confía en un sistema de propulsión ubicado en el eje trasero capaz de entregar 122 CV (90 kW). Este rendimiento mecánico le permite alcanzar una velocidad máxima de 135 km/h y completar el paso de 0 a 100 km/h en unos 10,5 segundos. La energía depende de un paquete de baterías de 42,7 kWh que le permitirá homologar una autonomía cercana a los 400 kilómetros en ciclo WLTP, posicionándose como un modelo apto para el ámbito urbano e interurbano. En los puntos de carga rápida, admitirá recuperar del 30 al 80 % de su capacidad en unos 30 minutos, mientras que en corriente alterna soportará potencias de 11 kW.

De puertas hacia dentro, el salpicadero hereda el entorno digital ya visto en los EBRO s700 y s800. El puesto de conducción queda presidido por una instrumentación de 8,88 pulgadas y una gran pantalla táctil central de 15,6 pulgadas, gestionada por un procesador Snapdragon de Qualcomm para asegurar la fluidez del sistema. La dotación de serie resulta inusualmente completa para su categoría, incorporando elementos como climatizador bizona, base de carga ventilada de 50W para teléfonos, seis airbags y un total de dieciséis asistentes avanzados a la conducción.

El arranque de la producción está programado para el último trimestre de 2026 en las renovadas instalaciones de la Zona Franca de Barcelona. Gracias a una inversión de 100 millones de euros y la puesta en marcha de una nueva línea robotizada, la planta pasará de ensamblar 120 a 500 coches diarios, apoyándose en una plantilla que ya supera los 840 trabajadores procedentes de la antigua Nissan. Las estimaciones de la firma apuntan a un volumen de entre 28.000 y 30.000 ventas a lo largo de este ejercicio.
