El Land Rover Discovery Sport ya tiene fecha definitiva para el final de su producción, fijada para el próximo mes de diciembre de 2026. El SUV compacto comercializado por la firma británica se despide tras un extenso ciclo comercial, una acusada bajada en sus matriculaciones y la llegada de nuevas normativas en Europa. Su salida abre paso a una etapa centrada en la electrificación dentro de la planta de Halewood.
El modelo de acceso a la gama llegó al mercado para sustituir al Freelander 2 tras una inversión inicial de 256 millones de dólares en la fábrica británica. A lo largo de sus 11 años de trayectoria comercial, o 29 si se tiene en cuenta la saga todoterreno iniciada a mediados de los noventa, el vehículo vivió su mejor momento en 2016 con más de 122.000 entregas. Sin embargo, en 2025 su volumen cayó a apenas una décima parte de esa cifra. En el último trimestre comercializado, las ventas descendieron un 49,3 % hasta quedarse en 2.452 unidades, situándose como el coche menos vendido de la marca, por detrás del Discovery con 2.561 unidades, el Range Rover Velar con 4.605 y muy lejos del Range Rover Evoque, que alcanzó las 10.615 unidades.

Esta caída en las ventas ha coincidido con la entrada en vigor el pasado 7 de julio de las exigentes normas europeas de seguridad GSR2. Esta homologación obliga a incluir un sistema avanzado de advertencia de distracción del conductor y un frenado de emergencia capaz de detectar peatones y ciclistas. Land Rover ha descartado adaptar la arquitectura del vehículo a estas tecnologías requeridas por Europa debido a su reducido volumen comercial, dado que la inversión requerida superaría los beneficios económicos previstos.
A pesar de haber recibido una importante actualización en 2020 con un nuevo motor de cuatro cilindros y un sistema de propulsión híbrido, el modelo ha continuado su trayectoria sin grandes cambios. De hecho, la marca ya ha iniciado una retirada progresiva por mercados: el todocamino ha sido eliminado del catálogo en países como España, Alemania y Francia, aunque por ahora continúa disponible para su configuración en el mercado italiano.
El espacio que deja libre será ocupado por un nuevo coche eléctrico cuya llegada al mercado está prevista para mediados de 2027. La marca británica también trabaja en el desarrollo del denominado Defender Sport, un todoterreno de tamaño más ajustado, y en el Range Rover GT, un modelo de menor altura y mayor precio. Mientras tanto, el Range Rover Evoque mantendrá su producción en la planta británica de Halewood para sostener la presencia de la marca frente a la competencia.