La primera generación del Porsche Macan con motor de combustión finalizará su producción a finales de este mismo mes, momento en el que la última unidad abandonará la línea de montaje de Leipzig. El exitoso SUV compacto, que ya desapareció de los concesionarios europeos hace un par de años, se despide de forma definitiva del resto de los mercados globales. Esta salida anticipada obligará a la marca a afrontar un complejo paréntesis comercial tras asumir un desajuste en sus previsiones de electrificación.
El propio consejero delegado del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, admitió recientemente que la firma tomó una decisión equivocada al decretar el final de lo que consideraban su «gallina de los huevos de oro». En los despachos de la compañía se estimaba que los compradores tradicionales realizarían una transición completamente natural hacia la segunda generación del modelo, desarrollada únicamente con un sistema de propulsión cien por cien eléctrico. Sin embargo, la ralentización en la demanda global de vehículos de baterías ha cambiado por completo el escenario, demostrando la vigencia de la gasolina.
Las cifras de ventas mundiales correspondientes a la primera mitad de 2026 reflejan la magnitud de este error de cálculo. De los 35.315 Macan entregados hasta el mes de junio, 19.695 unidades correspondieron a las variantes de gasolina, mientras que solo 15.620 fueron totalmente eléctricas, un vuelco respecto al año anterior cuando el eléctrico superó al térmico por 45.367 a 38.961 entregas. Desde su lanzamiento a principios de 2014, este vehículo ha sido un pilar crucial para la rentabilidad de Porsche junto al Cayenne, cosechando un éxito arrollador en Europa, Norteamérica y China.
Cabe recordar que la retirada del modelo en la Unión Europea se ejecutó de forma anticipada al decidir la marca no actualizar su veterana arquitectura electrónica para cumplir con las estrictas normativas de ciberseguridad GSR2, una inversión que no consideraron justificada. Para amortiguar el impacto de su adiós definitivo en otros territorios, Porsche ha acumulado reservas del vehículo térmico para atender la fuerte demanda en Estados Unidos, estimando que este stock aguantará hasta 2027. Su sustituto con motores térmicos e híbridos ya está en fase de desarrollo bajo el código interno M1 y compartirá lazos mecánicos con el nuevo Audi Q5, aunque con una personalidad propia muy diferenciada de este último.
Este esperado sucesor de gasolina no estará listo de forma inmediata, sino que llegará a los mercados en el año 2028 y lo hará luciendo un nombre completamente inédito, puesto que la denominación Macan se reservará en exclusiva para la gama eléctrica.
Vía: Autocar