La Comisión Europea planea imponer aranceles a los coches híbridos enchufables importados desde China para cerrar la laguna legal que los eximía de las tasas aplicadas a los eléctricos puros. Esta medida busca proteger la industria local frente al rápido crecimiento de modelos asiáticos que ya lideran las listas de ventas en el continente. El inminente cambio normativo alterará la estrategia comercial de marcas como BYD, MG, Geely o Chery en el mercado europeo.
La ofensiva comercial de estos fabricantes en el Viejo Continente sufrirá un vuelco regulatorio. Tras la entrada en vigor a finales de 2024 de los aranceles adicionales a los vehículos eléctricos de batería (que supusieron un arancel del 17% para BYD, un 18,8% para Geely y un 35,3% para SAIC, matriz de MG), las marcas redirigieron sus esfuerzos hacia los PHEV. Al estar exentos de estos castigos y pagar solo la tasa estándar del 10%, se convirtieron en la herramienta ideal para expandir sus ventas.
El impacto de esta estrategia se refleja con claridad en las matriculaciones de la región. El BYD Seal U DM-i se coronó como el híbrido enchufable más vendido en Europa y en España durante todo el año 2025, superando en los listados a rivales tradicionales de la talla del Volkswagen Tiguan eHybrid, el Ford Kuga, el Volvo XC60 Recharge o el Toyota C-HR. En lo que va de 2026, el testigo lo ha recogido el BYD Atto 2 DM-i, un SUV compacto que ha escalado rápidamente hasta el liderato gracias a su planteamiento práctico.

Los datos demuestran que el mercado se está volcando con esta tecnología, que crece de forma exponencial por delante de los híbridos autorrecargables. En Alemania, el 70% de las ventas de una firma como BYD corresponden a modelos híbridos enchufables, sumando 4.290 unidades en mayo de 2026, de las cuales 2.113 pertenecieron al Atto 2 DM-i. La gama se ha diversificado con carrocerías como el familiar Seal 6 DM-i Touring y el compacto de cinco puertas Dolphin G DM-i para el segmento B, mientras que Geely compite con el Starray EM-i.
Según informes sectoriales, la nueva investigación antisubvenciones ya está en marcha. A diferencia de lo ocurrido con los eléctricos puros, el Gobierno federal alemán no se opone en esta ocasión a la implantación de estas tarifas específicas por fabricante. No obstante, se anticipa que los nuevos aranceles serán inferiores a los de los vehículos totalmente eléctricos, puesto que la batería representa una parte menor del valor añadido en este tipo de sistemas de propulsión.
Vía: Handelsblatt.com