La sexta generación del Mercedes Clase C (eléctrico) acaba de desvelarse en su clásico formato de berlina, pero trae consigo una importante ruptura histórica. Todo apunta a que la marca alemana no ofrecerá una versión con carrocería familiar, poniendo fin a una estirpe ininterrumpida en la marca desde los años noventa. El motivo es estrictamente comercial: la caída global de la demanda hace inviable su desarrollo.
Desde hace tiempo circulaban rumores sobre las intenciones de la marca de eliminar progresivamente todos sus modelos familiares antes de que finalice la década, con el objetivo de centrar sus recursos en vehículos de mayor volumen. Aunque la cúpula directiva no ha emitido una confirmación oficial al respecto, las recientes declaraciones del jefe de Diseño Exterior, Robert Lešnik, dibujan un panorama muy claro. La viabilidad de un Clase C Estate a baterías es prácticamente nula ante la falta de clientes dispuestos a adquirirlo.
El propio Lešnik reconoce que, aunque a los diseñadores y a la prensa automovilística europea les entusiasman estas carrocerías, el mercado global tiene otras preferencias. El directivo divide el mapa de ventas en tres grandes áreas y señala que ni en América ni en China existe comprensión o demanda real para estos vehículos. La marca ya experimentó un serio revés comercial cuando intentó vender la variante Shooting Brake del CLS en esos territorios. Esto convierte a Europa en el único salvavidas posible, pero los altos costes de modelos como el Mercedes Clase E Estate limitan de forma drástica su público potencial.

Para cubrir las necesidades prácticas de los usuarios, el fabricante confía plenamente en su gama sobreelevada. Consideran que el Mercedes GLC eléctrico, que comparte la misma base técnica que la berlina recién presentada, asume el papel de opción espaciosa para las familias. Quienes busquen un formato tradicional tendrán que recurrir a los motores térmicos, ya que la marca aplicará un rediseño al actual Clase C Estate S206 para mantenerlo a la venta varios años más. También se mantendrá en cartera el nuevo CLA Shooting Brake, disponible con un esquema multienergía que incluye versiones de combustión y eléctricas.
Esta postura contrasta con los movimientos de su competencia directa. BMW acaba de confirmar la futura llegada de un BMW i3 Touring, un modelo diseñado precisamente para reinar en ese nicho eléctrico que Mercedes ha decidido abandonar. Dado que la firma de Múnich carece de un competidor directo y asequible para el CLA, su estrategia pasará por cubrir el segmento mediano, dejando además la puerta abierta a una nueva Serie 3 familiar térmica.
Curiosamente, el principal responsable del diseño de Mercedes confiesa ser un enamorado de este formato desde que tuvo su primer coche, un Alfa Romeo 156 Sportwagon, llegando a calificar al actual Clase E familiar como casi perfecto.
Vía: Autocar