Mercedes-Benz abre los pedidos del nuevo Mercedes VLE, el heredero directo del Clase V eléctrico que redefine el transporte premium de gran formato. Ensamblado en la planta de Vitoria, este modelo de cero emisiones combina unas dimensiones imponentes con una arquitectura de 800 voltios pensada para los grandes viajes. Las primeras unidades comenzarán a llegar a los concesionarios españoles a partir del mes de octubre.
La comercialización arranca con la variante VLE 300, impulsada por un motor de 203 kW (276 CV) que transmite su potencia al eje delantero. Su núcleo energético es una batería NMC de 115 kWh que le permite homologar hasta 713 kilómetros de autonomía en ciclo combinado WLTP, logrando un consumo oficial de 18,4 kWh/100 km. La capacidad de recarga es uno de sus puntos fuertes: gracias a la red de 800 voltios, soporta picos de 300 kW en cargadores rápidos, lo que se traduce en recuperar 355 kilómetros en solo 15 minutos. Además, incluye un cargador embarcado de 11 kW y permite usar tomas de 400 voltios mediante un convertidor de corriente continua opcional.

Con 5,30 metros de longitud, 1,99 metros de anchura y 1,94 de altura, el VLE impone su presencia sobre el asfalto. Para garantizar la dinámica y el confort propios de una berlina de representación, incorpora de serie suspensión neumática AIRMATIC y dirección en el eje trasero. En su interior, la practicidad brilla a través del sistema Roll & Go, que facilita mover o retirar los asientos de forma manual como si fuesen maletas con ruedas. A esto se suma el control remoto del habitáculo mediante el sistema multimedia o la aplicación móvil, que permite alternar en segundos entre modos predefinidos como Equipaje o Ejecutivo.

Inicialmente, la oferta se divide en dos configuraciones cerradas de seis plazas con un nivel de acabados sobresaliente. La Edición Confort incluye llantas de 19 pulgadas, techo panorámico de cristal Sky View y portón trasero EASY-Pack con luneta de apertura separada. Por su parte, la Edición Exclusive eleva la apuesta con llantas de 20 pulgadas, faros Digital Light con función de proyección, el inmenso salpicadero digital MBUX Superscreen, sonido envolvente Burmester 3D y butacas delanteras con función de masaje y ventilación.

La gama arranca con un precio base de 83.768 euros para la versión estándar que llegará un poco más adelante. Las ediciones de lanzamiento fijan su tarifa en 97.192 euros para el acabado Confort y 109.963 euros para el Exclusive. Como apunte práctico para el uso profesional, los clientes pueden solicitar que el vehículo se adapte a una masa máxima de 3,7 toneladas, lo que por ahora exige contar con el carné C.
El despliegue del fabricante alemán no termina aquí. La marca ya prepara el terreno para el futuro VLE 400 4MATIC de tracción total y 415 CV, al que seguirá en 2027 una versión de batalla alargada hasta los 5,48 metros con una batería LFP de 80 kWh.















































































