Septiembre marca para muchos motoristas el regreso a los trayectos habituales: desplazamientos al trabajo, recorridos urbanos y salidas de fin de semana que empiezan a convivir con temperaturas más suaves y días más cortos. Después de varios meses de calor, viajes y kilómetros de carretera, también es un buen momento para comprobar en qué estado se encuentra todo aquello que utilizamos para conducir.
La revisión de la moto es fundamental, pero el equipamiento del motorista también necesita ciertos cuidados. Casco, chaqueta, pantalón, guantes o botas están expuestos al uso, al sudor, al sol y a los cambios de temperatura. Dedicar unos minutos a comprobar cada elemento permite afrontar la nueva temporada con mayor comodidad y seguridad.
Revisar el equipamiento completo antes de volver a la rutina
No todas las prendas se desgastan de la misma forma ni todos los motoristas hacen el mismo uso de ellas. Un equipo utilizado a diario en ciudad está sometido a condiciones distintas al que se reserva para rutas largas o viajes ocasionales.
Por eso, antes de guardar definitivamente el equipamiento de verano o recuperar las prendas de entretiempo, merece la pena hacer una revisión general. Además de comprobar su estado, puede ser un buen momento para valorar si alguna pieza sigue adaptándose al uso que hacemos actualmente de la moto.
Contar con una gama de equipamiento BMW Motorrad pensada para diferentes condiciones y estilos de conducción permite elegir prendas específicas para ciudad, carretera o rutas de mayor duración.
El casco: empezar por el elemento más importante
El casco merece una revisión especialmente cuidadosa. El primer paso consiste en observar el exterior para detectar golpes, fisuras o cualquier deterioro visible y comprobar también el estado de la pantalla.
Con el uso continuado pueden aparecer pequeños arañazos que dificulten la visión, especialmente cuando conducimos de noche o con el sol bajo. También conviene limpiar correctamente las entradas de ventilación y revisar que todos los mecanismos funcionen con normalidad.
En el interior, hay que comprobar que el acolchado conserva su forma y ajuste, además del correcto funcionamiento del sistema de cierre. Si el casco ha sufrido un impacto importante, lo recomendable es valorar su sustitución siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.
Chaqueta, pantalón y protecciones
El calor y el uso intensivo del verano también dejan huella en las prendas técnicas. Después de varios meses de conducción conviene revisar costuras, cremalleras, cierres y zonas sometidas a mayor roce.
En chaquetas y pantalones que incorporen protecciones desmontables es especialmente importante comprobar que hombros, codos, espalda, caderas o rodillas continúan bien colocados dentro de sus alojamientos.
También es una buena ocasión para realizar una limpieza siguiendo las instrucciones de mantenimiento de cada prenda. Conservar correctamente el equipamiento ayuda a mantener sus prestaciones durante más tiempo y permite detectar pequeñas señales de desgaste antes de que se conviertan en un problema.
Calzado para moto: comprobar suela, cierres y protecciones
El calzado suele recibir menos atención que el casco o la chaqueta, aunque está sometido constantemente al roce, al calor y a las condiciones de la carretera.
Tras el verano conviene revisar el estado de las suelas, comprobar que mantienen un buen nivel de agarre y examinar costuras, cremalleras y sistemas de cierre. También hay que observar posibles zonas deterioradas alrededor del tobillo, el talón o la puntera.
La elección del calzado dependerá además del tipo de conducción. Dentro de la gama de calzado BMW Motorrad existen opciones orientadas tanto a un uso urbano como a rutas y desplazamientos más exigentes.
La vuelta a la rutina puede ser, por tanto, un buen momento para preguntarse si las botas o zapatillas que utilizamos siguen siendo las más adecuadas para nuestros trayectos habituales.
Los guantes también necesitan una revisión
Las manos son otra de las zonas que debemos proteger correctamente al conducir. En los guantes hay que prestar atención especialmente a las costuras, la palma, las zonas reforzadas y el sistema de ajuste de la muñeca.
El sol, el sudor y el uso frecuente pueden provocar que determinados materiales pierdan flexibilidad con el paso del tiempo. Si además contamos con diferentes pares para verano, invierno o entretiempo, septiembre es un buen momento para revisar aquellos que volveremos a utilizar durante los próximos meses.
Prepararse para los primeros meses de otoño
La vuelta a la rutina coincide también con un cambio progresivo de las condiciones de conducción. Las mañanas empiezan a ser más frescas, aparecen las primeras lluvias y la diferencia de temperatura entre distintas horas del día puede ser considerable.
Por ello, además de comprobar el estado del equipamiento, conviene recuperar capas térmicas, forros, prendas impermeables o accesorios que probablemente hayan quedado guardados durante el verano.
Una revisión completa no significa tener que sustituir todo el equipo cada temporada. Se trata de comprobar qué piezas continúan en buen estado, cuáles necesitan mantenimiento y cuáles pueden haber llegado al final de su vida útil.
Dedicar un poco de tiempo a este repaso ayuda a volver a los desplazamientos diarios con el equipamiento preparado para los próximos meses y, sobre todo, a seguir disfrutando de la moto con comodidad y seguridad.