La reinterpretación moderna del clásico modelo francés suma una variante concebida para disfrutar de la conducción al aire libre sin renunciar al espacio interior. El nuevo Renault 4 E-Tech Plein Sud integra un enorme techo corredizo de lona para cinco ocupantes y actualiza por completo su dotación tecnológica. Con esta solución estructural, el coche logra posicionarse como una alternativa descapotable inusualmente accesible dentro del mercado eléctrico actual.
Para convertir este SUV en un vehículo abierto, la marca descarta la compleja arquitectura de un cabrio tradicional y apuesta por un techo eléctrico de lona negra que alcanza los 92 centímetros de largo por 80 de ancho. Esta cubierta, que se puede accionar mediante un botón físico en la llave, el retrovisor o a través del asistente de voz, prescinde de las barras superiores y reubica la antena en la luneta posterior. Además, los elementos estructurales del techo utilizan plástico en lugar de metal y la tela se pliega en solo tres secciones, restando peso al conjunto para beneficiar de forma directa la eficiencia del sistema de propulsión.

Al haber sido diseñado desde el inicio de su desarrollo con esta configuración en mente, el habitáculo mantiene su practicidad intacta para todos los pasajeros. La cota de altura libre apenas varía respecto a la versión estándar, ofreciendo 906 milímetros en las plazas delanteras y 813 milímetros en las traseras. El confort sonoro también se ha optimizado mediante un tejido diseñado para sellar el interior de forma hermética y un deflector automático que entra en funcionamiento al abrir la capota para mitigar el ruido aerodinámico.

Más allá de su silueta, esta variante introduce mejoras técnicas para toda la familia E-Tech. Destaca el nuevo intercambiador térmico que acondiciona la batería antes de conectarla, reduciendo el paso del 15 al 80 % de carga a 50 minutos con temperaturas de cero grados o a 1 hora y 10 minutos a -20 °C. A nivel mecánico y de seguridad, la versión de 110 kW (150 CV) estrena un sistema de vigilancia con cámara en el pilar izquierdo para medir la fatiga, apoyado por un asistente de parada de emergencia capaz de inmovilizar el coche en su carril si no hay respuesta al volante. El equipamiento se completa con un recomendador de conducción predictiva que lee los mapas para optimizar el consumo de energía y una tarifa de datos de 2 GB mensuales durante tres años para servicios de streaming.
La comercialización se articula en torno a dos niveles de equipamiento, disponibles con pintura bitono o monotono negro brillante. La tarifa de catálogo arranca en 36.850 euros para el acabado Techno y asciende a los 38.850 euros en la terminación Iconic. Si se aplican los incentivos comerciales citados por la marca, como el descuento del Programa Auto+ y el ahorro del certificado CAE, el precio de acceso se reduce a 31.550 y 33.550 euros, respectivamente.





