Tanto el Supra como el Z5 estarán disponible con un nuevo motor turbo gasolina de 4 cilindros y 2.0 litros. Este bloque motor será el propulsor de acceso para el roadster y el coupé. En el caso del primero, se comercializará como sDrive 2.0i, mientras que en el Toyota Supra no llevará a priori denominación alguna. Yendo más allá, también compartirán el motor de 6 cilindros en línea, Twin Turbo y 3.0 litros de cilindrada, que bien podría estar dividido en dos versiones diferentes según potencia, o bien podría compartir escenario con un motor V8.
La posibilidad de ver en el Toyota Supra una motorización V8 no estaba previsto, pero la denominación «40i» en dicho documento interno, que acompaña a las versiones «20i» y «30i», dan que pensar al respecto: Toyota podría optar por un ocho cilindros alemán para el tope de gama, con una potencia suficiente y capaz de competir frente a frente con el Nissan GT-R. En el caso del BMW Z5, parece claro que será el motor escogido para dar vida al M40i, o quizás al Z5 M.
En cualquier caso, como dato interesante y no menos fundamental, el Toyota Supra solo se comercializará con transmisión automática, a diferencia del BMW Z5 que estará disponible tanto con transmisión manual, como automática.
