Mercedes actualiza su berlina eléctrica tope de gama con un salto técnico profundo. El renovado Mercedes-Benz EQS estrena una arquitectura eléctrica superior, baterías de mayor densidad y dirección electrónica sin conexión física. Esta evolución corrige aspectos de su predecesor y lo corona como el eléctrico europeo con mayor alcance homologado.
El cambio estructural más decisivo es el paso a un sistema de 800 voltios, sustituyendo el esquema de 400 voltios sobre su plataforma original. Esta mejora estructural permite alcanzar picos de carga en corriente continua de 350 kW, lo que se traduce en recuperar 320 kilómetros en apenas diez minutos. En paralelo, el fabricante introduce nuevos paquetes de baterías que mantienen sus dimensiones físicas, pero mejoran la densidad energética un 3 por ciento gracias a una optimización química que combina óxido de silicio y grafito en los ánodos.
Con estos cambios, las variantes superiores elevan su capacidad útil hasta los 122 kWh, mientras que la nueva versión de acceso EQS 400 equipa 112 kWh junto a un motor trasero de 367 CV. Para maximizar el rendimiento en autovía, toda la gama incorpora ahora una transmisión de dos velocidades en el eje trasero y recuperaciones de energía de hasta 385 kW. El trabajo conjunto de este sistema de propulsión, sumado a un afilado coeficiente aerodinámico de 0,20, dispara el alcance de la versión EQS 450+ hasta los 926 kilómetros de autonomía WLTP, con un consumo ajustado de 15,4 kWh/100 km.

En el apartado dinámico, el modelo hace historia al ser el primer coche alemán de producción en equipar dirección por cable. Al prescindir de la columna mecánica tradicional, el coche filtra las irregularidades del asfalto, ganando agilidad en maniobras urbanas gracias a un eje trasero que gira hasta 10 grados y a una suspensión neumática con ajuste predictivo. Las mejoras funcionales incluyen también un aumento drástico en la capacidad de remolque, que pasa de 750 a 1.600 kg en las unidades de tracción trasera.

Aunque las líneas de la carrocería son continuistas, el panel frontal oscuro fusiona ahora los grupos ópticos y puede lucir el patrón de estrellas iluminado. Por dentro, el protagonismo recae en la enorme MBUX Hyperscreen de 55 pulgadas, gestionada por el nuevo sistema operativo MB.OS con inteligencia artificial capaz de mantener diálogos complejos. El lujo propio de un buque insignia se percibe en detalles como cinturones delanteros calefactados hasta los 44 grados y un equipo de sonido de 710 W con 15 altavoces de serie.
La llegada a los concesionarios españoles está prevista para finales de 2026. Si bien en Alemania las tarifas arrancan en 94.403 euros para el modelo de 817 kilómetros de alcance, se estima que el precio de partida en España se sitúe por encima de los 125.000 euros.





