BMW M3 Cabrio, la deportividad se mezcla con el disfrute personal

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BMW M3 Cabrio

BMW lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a hacer un deportivo de auténtico disfrute, y ha vuelto a hacer que nos rindamos ante él. El nuevo BMW M3 Cabrio efectivamente no es un deportivo como puede ser su hermano el coupé, pero lo que pierde de deportivo lo gana en aire libre y entra de lleno en el segmento de los descapotables CC (Coupé-Cabrio) con unas tremendas prestaciones que lo colocan prácticamente en la cima. Antes de nada, empecemos por el principio.

1. ¿Por qué?

Con la llegada del primer M3 (E30) apareció de forma muy limitada una variante descapotable, se construyeron 786 unidades totalmente a mano y pasaron a la historia como la variante deportiva más orientada al disfrute. Básicamente en todas las series se ha construido una variante deportiva y descapotable, todos con techos de lona… hasta hoy. El nuevo M3 Cabrio supone el paso definitivo a un máximo disfrute y una máxima comodidad a la par que ofrece prestaciones de infarto.

Normalmente quien se compra un descapotable lo hace pensando en el disfrute, no mira con lupa sus prestaciones, esa es la principal diferencia entre el sedán, el coupé y el descapotable. Por ello BMW ha tomado quizás la mejor decisión y ha optado por un techo duro retráctil totalmente automático y accionable con mando a distancia. Ya que se hacen las cosas, se hacen bien, ¿no?

2. Estética

Estéticamente el BMW M3 Cabrio cumple por los cuatro costados. Está plenamente basado en el coupé y por delante es exactamente igual. Nos encontramos con el paragolpes del M3 y los flaps frontales que se localizan a los extremos de éste, que a la par se conjuntan con el faldón lateral. Si nos vamos a la parte trasera, encontramos una trasera que, para ser de un CC, está muy trabajada y pasa perfectamnte por un coupé cuando tiene el techo puesto. BMW sólo ha publicado una única foto del alemán con la capota puesta, y sólo podemos verlo lateralmente. Aún así, es suficiente para ver que la trasera no decepciona en absoluto.

Las llantas son las mismas de 18 pulgadas que montan sus hermanos, y respectivamente tiene 245/40 ZR18 delante y 265/40 ZR18 detrás. Hay detalles muy curiosos e interesantes como por ejemplo, el emblema ///M localizado en el tirador de las puertas.

3. Mecánica

Este punto ya nos lo conocemos sobradamente, ¿no? El M3 Cabrio monta el motor que actualmente está catalogado como el mejor que han fabricado los bávaros en lo que llevan de historia, y no es para menos: V8 de 4 litros, 420 caballos y un peso de 215 kilos extras sobre el M3 coupé (en total, 1.885 kilos) Tiene 32 válvulas y el material del bloque está hecho íntegro en aluminio.
4. Prestaciones y dinamismo

Estamos entrando en zona peligrosa… y con razón. BMW se la ha jugado utilizando un techo duro retráctil, y hay que tener cuidado al hablar de él, no todo el mundo está contento con él. Está claro que, al igual que hemos mencionado más arriba, quien se compra un M3 Cabrio busca tanto el disfrute como la deportividad, pero esos que quieran mirar con lupa las prestaciones mientras les de el aire en el cuello tendrán que aceptar el hecho del empeoramiento considerable de las prestaciones y del consumo.

Las comparativas son odiosas, pero aquí son necesarias:

  • BMW M3 Coupé
    • Peso: 1655 kilos
    • Aceleración: 4.8 segundos
    • Consumo mixto: 12.4 litros
  • BMW M3 Sedán
    • Peso: 1680 kilos
    • Aceleración: 4.9 segundos
    • Consumo mixto: 12.4 litros
  • BMW M3 Cabrio
    • Peso: 1885 kilos (1905 kilos con cambio automático M DCT)
    • Aceleración: 5.3 segundos (5.1 segundos)
    • Consumo mixto: 12.9 litros (12.3 litros)

Como podemos observar en esta pequeña tabla comparativa, es evidente que los 230 kilos extras se notan en las prestaciones, y mucho. No obstante, el nuevo cambio automático de doble embrague M DCT es una pequeña salvación para él. Consigue bajar notablemente el consumo, y las prestaciones las acerca un poquito más a las del coupé y el sedán, hasta que estos también reciban la nueva transmisión…

5. Interior

Sólo podemos decir que es un BMW. Durante los últimos años los bávaros han desarrollado un interior muy a su estilo. Puede parecer espartano, puede parecer elegante, puede parecer sobrio… la cuestión es que está ahí, y como mínimo está a la altura del M3. Está totalmente sellado y bordado por la división M, y sus principales características son el volante multifuncióon y la consola tan grande. El resto, como podemos ver, son acabados de máxima calidad y de última generación.

En definitiva, el nuevo M3 Cabrio es, como decimos en el título, la mezcla perfecta entre deportividad, sensaciones y el disfrute personal. Los bávaros han orientado claramente este Cabrio más al disfrute que a las prestaciones, y si lo han hecho, es porque saben que es lo mejor. Conocen muy bien a sus clientes, y desde luego que un techo de estas características no es para quejarse, ni mucho menos. Aunque no es ni de lejos el mejor M3 para ir a los circuitos, sí que es el mejor para pasar un buen día al aire libre.

Un detalle interesante es que podían haber usado perfectamente un techo de tres piezas con fibra de carbono o aluminio en vez de hacerlo convencional, pero han preferido hacerlo convencional para no encarar demasiado el precio. En los próximos meses veremos cómo responde el mercado ante la última obra de BMW. Algo nos dice que no será una respuesta negativa, ni mucho menos…

BMW M3

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